Esa madre tenía sobrepeso mórbido.
Se había comido mentalmente a su hija de 32 años.

Ir con la vida, es dejarse llevar con lo que va pasando.

Cuando hay que correr, corre.
Cuando hay que parar. Pararte.

¡Esto qué difícil es!

Y cuando lo logras.
Qué fácil resulta la vida, aunque haya dificultades.

Aceptar. No resignarse.
Sólo ir con la vida.

Dos de mi - Lomo Selfie 2011 / Por Carlos Martín

Adiós Facebook

Mi primera foto de perfil en Facebook - 2008
Mi primera foto de perfil en Facebook – 2008
_ayer / hoy / mañana - 2008
_ayer / hoy / mañana – 2008

10 años de vida online en un barrio que me vió llegar de MySpape con un ala rota.

Facebook me enseñó a ser online de una manera más real, con todos sus procesos y aprendizajes.

Conocer gente, volverles a ver, reconciliarnos.
Y unir mi nueva y glamurosa vida digital al resto de mi vida fuera de internet.

En Facebook hablé de amor.

Me mantuvo unido en viajes y procesos de personas.

Sentí, aprendí.
Maduré.

Muchas personas siguieron su camino.
Otras se unieron al mío.

Y poco a poco Facebook se alejó de mí.
Y yo de él.

Lealtad rota, de parte y parte.

Vulnerable, sólo y defraudado.
Porque a pesar de tener más de 300 contactos. Éramos pocos amigos.

Y mis pocos amigos como yo, sentimos como nunca la fragilidad de saberte vigilado.

Usado.
Engañado.
Manipulado.

Y esa realidad digital, también me hizo madurar.

Hacerme más inteligente, diferenciar la verdad de la mentira y recordar que siempre puedo elegir.

Siempre puedo elegir.

En el futuro cuando quiera enseñar y recordar mi vida online entre 2008 y 2018 abriré un archivo .zip

Mi vida de 10 años comprimida.

Mis sentimientos a internet expandidos.

Adiós Facebook.
Hola mundo.

Adios al barrio azul
Adios al barrio azul
Dos de mi - Lomo Selfie 2011 / Por Carlos Martín
Dos de mi – Lomo Selfie 2011 / Por Carlos Martín

Piano norte

Buscando norte. / Por Carlos Martín
Buscando norte. / Por Carlos Martín

Ver a través de la malla del cristal en la guagua es divertido.

Porque a veces parece un sueño. Borroso. Cercano. Real y no. Aunque real es.

Escucho piano mientras viajo.

Canciones densas de pianos que te tragan en sus historias sin palabras.

Y por eso, un lugar conocido se convierte en fábula.

En un espacio para aprender.

De las historias prestadas de otros, que ahora suenan como tuyas.

Cada tecla.
Suena.

Del piano.
Del móvil.
Suena.
Sueña.

Te veo rápido.
Saco el móvil.
Ya eres mío.

Ese momento robado.

Es real.
Cercano.
Borroso.

Y el piano suena.
El piano, sueña.