Varios caramelos después, mi saliva se hizo muy espesa.
De pronto, no pude tragar.

Y me ahogué.

.

Pánico, porque la saliva no se movía y no podía respirar.

Me inclino.
Rojo y con arcadas.

… Y en el almacén solitario, llegaron compañeros.
Estoy bien. Un segundo…

Comienzo a respirar muy poco a poco.

Todo bien.
Un susto.
Varios caramelos.

Ahora he ganado 10 años de vida.

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