Diferencia

A un año de proyecto comienzo a ver y sentir diferencias claras entre nosotros.

Algo nos separa. Aunque lo cierto es que otras muchas nos unen.

Cuando me di cuenta, primero sentí frustración.

Luego indiferencia.

Después alivio.

Estos sentimientos tuvieron cabida, cada uno en su tiempo.

Varias semanas auto analizándome, viendo el progreso de los días. Y otros sólo viendo, estando, sin más.
Porque lo sabes, en nuestro proyecto hay días eternos donde corremos a todas partes y parece no nos movemos en ninguna dirección.

En la práctica somos diferentes. Por dentro también.

Por eso mi instinto me dice «pon ojos en el exterior, prepara la salida».

Soy impulsivo, aunque con los años he aprendido a ser más analítico, más estratégico. A pararme.

Y mi salida, como lo fue mi entrada será en el momento indicado.
Ni antes ni después. Y ya estoy en ello.

Con mi edad mental y física quiero rodearme de tecnología, aprendizaje profesionalizado, juventud preparada, de veteranos con la visión y empuje. Veteranos valientes, ágiles, previsores. Con pies en el presente y con visión de futuro.

Para que mis siguientes años, los 50, 60, 70, 80… y los 100, sean diferentes. Que saquen una mejor versión de mi y de los que me rodean.

Y así será.

Salir al exterior es así.
He ahí la diferencia.