Mis 12 uvas en 30 minutos

En el suelo, sobre una manta como si fuera un camping.

Sidra, 12 uvas y un poco de queso.

A media luz.
Un salón sin muebles.
Tumbado en el suelo, observando el paisaje del año que se va.

Qué hice, qué viví.
Qué dejo, qué me llevo.

Cada pensamiento, cada recuerdo. 1 uva.

Qué haré conmigo. Para mí, para quien venga.
En qué punto estoy.

Cada reflexión, cada objetivo. 1 uva.

Y así en media hora vi mi vida del 2018 pasar por delante de mi corazón. Mientras la sidra y el queso jugaban en mi boca.

Quiero hacer este rito más veces.
Más años. En soledad. Y compañía.

A tus campanadas entrego lo más limpio de mi.
Hola 2019.

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