Escrito en: Dès vu

Esta emoción me dice: Cuando miro, y veo el presente sé que es algo que recordaré

6 + 6 = 47

6 del 6 / por Carlos Martín

día 6 + habitación 6 = 47

Ha finalizado un año de cambios, pequeños, constantes.

Comienza un año donde las protagonistas serán las decisiones. Toca decidir.

Un rompecabezas finalizado y comenzando otro. La primera pieza apareció hoy.

Un año que acaba y otro que comienza, no hay fuegos, ni sidra ni 12 campanadas.

El año 47 comienza.

Odio a todas las palomas. Todas menos una, que se posó hoy en mi ventana.

Me dijo:

Vienen buenas nuevas. Vienen nuevas aventuras.

Y yo, me entrego a esa aventura.

Vuelo contigo.

Viaje aMarte🚀

Las antiguas relaciones, pueden estar en el presente, ocupando el lugar que les corresponde como, por ejemplo, padre/madre 👶🏻 de unos hijos comunes.

Pero hay una línea que no se debe traspasar con ninguna excusa ni mucho menos sin permiso explícito 🙅🏻‍♀️. El prefijo ex pone automáticamente a la pareja en el lugar que corresponde: el pasado (al menos en todo lo que se refiere al plano sentimental).

Lo de «podemos seguir siendo amigos/as», por regla general, no suele funcionar 👎🏻 para olvidar a alguien. Antes hay que alejarse y tomar distancia, para después retomar una relación cordial. Pero esto ocurre después de un tiempo de distanciamiento 📵 y de reflexión 🧠 tras la separación, seguido de una comprensión y respeto hacia el/la otro/a en la situación actual.

Partiendo de la base de que siempre hay excepciones y casos extraordinarios, lo mejor es dejar partir a esa persona y dejar que las fases del duelo 🙇🏻‍♂️ vayan pasando: negación, enfado y rabia, negociación, dolor y por último la aceptación y asimilación.

Cuando una relación se acaba 💔, sea por el motivo que sea, lo sensato es alejarse de la otra persona, vivir el dolor desde la mayor distancia posible, aceptar los recuerdos, pero dejar partir al/la otro/a. Tanto el/la que deja como el/la que es dejado 👣.

+ en https://www.instagram.com/co_razones/

Otro camino / Por Carlos Martín

Nos repetimos

Todos los años, nos repetimos.

Creencias, sentimientos, palabras, situaciones.
Un loop eterno que no es para nada random.

Piénsate.

Qué pensabas de este año que comenzó. Qué piensas ahora.

Qué dices cada invierno ¿te has resfriado? Cada verano ¿veranito con la familia?

Qué dices cada día. Qué haces cada semana. Qué sentimientos tienes a medida que pasan los meses.

Y así. Otro año que se va. Y se va contigo.

Con las creencias, sentimientos, palabras y situaciones que volverás a hacer el año que viene.

¿Cambiarías tú yo calcado del año pasado?

Otro camino / Por Carlos Martín
Otro camino / Por Carlos Martín

2019: Año 1

“Año de nuevos comienzos”

El año personal número uno, es un año muy positivo, especialmente para realizar nuevos comienzos en todos los ámbitos.

La energía de este año trae claridad mental, junto con la fuerza de la ambición; las puertas se abren con facilidad y las oportunidades se encuentran a la vuelta de la esquina.

Es hora de tomar las riendas de su vida y demostrar sus dotes para dirigir o bien exhibir sus verdaderas capacidades en el ámbito donde se desempeña; pues brillara con luz propia y sus superiores lo notaran; puede valerle un aumento de salario o un reconocimiento.

La creatividad estará a flor de piel, es la hora de sacarle partido; las ocurrencias emprendedoras o las ideas innovadoras deben ser compartidas con las personas adecuadas.

Este es el año para cultivar nuevas amistades, habrá algunos que traerán el éxito y otros que se convertirán en una entrañable amistad que durara para toda la vida.

El año personal número 1, es el comienzo de un ciclo completo de 9 años, por lo tanto es muy importante como se empieza el ciclo.

Claves son:

Mostrarse abierto a lo nuevo.
Flexible frente a los cambios.
Actuar en primera persona (Tomar la iniciativa personalmente, sin intermediarios).

Numerología en Euroresidentes

Hoy

Hoy: Una mujer raída por el tiempo se sentía más guapa. Que bueno, atreverse a cortar más su pelo y experimentar.

Hoy: Una mujer alegre y encantadora buscando optimismo, tropezó en la calle. No es su pie pequeño. Algo quiere resolver que tiene su cabeza en otra parte. Y sus pies también.

Hoy: Una mujer abrió su corazón. Madre coraje con dos hombres a cuestas. 6 y 14 años. Impaciencia por arreglar lo roto y dar un buen futuro. Tan duros son los pasos que sus pies tienen dolencias.

Hoy: Una mujer piensa: esto va mal ¿En qué va a parar todo ésto? El trabajo, por el que damos nuestras vidas no es lo que merezco.

¿Qué merecemos hoy? ¿Qué merecemos?

Todos, ellas y yo bajamos la persiana.
Mañana otro día de venta.

1977

Mi emoji de 1977 / Foto: Carlos Martín
Mi emoji de 1977 / Foto: Carlos Martín

Mi guardería.
Mi “Kindergarten” con nombre de cuento.

El uniforme.

Verde, con cuello puntiagudo a la moda del momento.
Algunos lo tuvieron con campañillas en sus puntas ¡lo más!

Ahora que lo pienso: nuestras ‘seños’… 15 niños con campañillas… santa paciencia.

Mi nombre bordado.

Me detenía a ver los hilos que hacían cada puntada de la lana roja.

La siesta.

Era especial.
Espacial.

Cada uno tenía una la alfombra para dormir en el suelo. Dormir tocados por los rayos del sol.

Rico.
Era una siesta de verdad.

Mi alfombra.

Rayas peludas de arcoiris.
Arcoiris perfecto porque tenía negro.
Los arcoiris deben tener el negro.
Negro chocolate.

Sus rayas hacían un paisaje cuando giraba mi cabeza y las veía perderse.

Era mi paisaje preferido para ver antes de dormir.

1977

5 recuerdos.
5 años de vida.

Fue bonito ser un Peter Pan.