Escrito en: Feliz

No pido explicaciones, sólo me siento así.

Compromiso

«Compromiso es decir la verdad»

«Si conecto con 100 personas, con 100 personas he conectado y ese es mi trabajo. Si puedo vivir de ello, viviré de ello y si no no. Mi criterio es estar yo bien»

«Cuando surja algo en mí, algo que crea importante compartir, lo compartiré. Sin duda. Cuando no surja no lo haré»

«Las personas que conectan con los demás en cualquier actividad, fluyen, avanzan»

«Aunque no nos hayamos encontrado nunca, si hemos conectado, de alguna manera ya nos conocemos»

Alvaro Gómez en Buscadores de sentido.

Y me dijo: llevo 29 años trabajando aquí.

Me metí dentro de mi: Mientras vi mi vida pasar en esos mismos 29.

WoW.

29 años.
Trabajando allí, allá.
En otro lugar.
Volviendo a empezar.
Fracasando.
Viviendo.
Aventuras.

Trabajando en mi.

Manías

Tus manías. Las mías.

Toallas perfectamente colgadas, pinzas del mismo color. Orden y cuidar cada detalle.

Nunca puede verse la costura de la lámpara. La luz es luz, limpia y llena de energía ¿verdad?.

Cojines nunca en diagonal, siempre rectos. Es que de punta pinchan el aire…

Móvil sin notificaciones. Silencio, gracias.

Y ropa sin etiquetas.
Como nosotros.

Tus manías. Las mías.

Manías compartidas.
Son las huellas de nosotros en casa.

Por eso, nuestras manías hacen que esta casa la llamemos hogar.

Es un poquito de cada uno en cada esquina, cada día.

Manias
Somos nuestras manías. Por Agustina Guerrero

Cuidarnos

cuidarnos

cuidarnos

Cuidarnos / Por Carlos Martín
Cuidarnos / Por Carlos Martín

Cuidas las plantas en silencio, en calma y con amor.
Es una tarea sin alardes, aunque con grandes resultados.
Celebras cada cambio, crecimiento y progreso. Y si hay lago que no va bien, lo cortas de raíz.

Cuando te veo, siento que nos cuidas a nosotros de la misma manera.

Y me contagias, a cuidar en silencio, en calma y con amor.
Sin alardes y gracias a eso, con grandes resultados.
Celebro nuestro cambio, a mejor. Nuestro crecimiento como personas. Y nuestros progresos como pareja.

Lo que no ha ido bien, lo hemos cortado muy cerca de la raíz. De forma valiente y sincera.

Crecemos. Nos hacemos mejores.
Nos amamos, desde la sinceridad del día a día.
Desde la sutilidad de los detalles.

Creando más que amor, lealtad.
Una forma de plenitud interior que sabemos practicar.
Y crece en silencio y con amor.