Trabajar en lo que te gusta no es trabajar, entonces ¿qué es?

Media vida se nos va en trabajar y para muchos de los mortales, es hacerlo en algo que aunque no les guste les da seguridad económica.

Los autores de libros de emprendimiento le llaman ‘trabajo alimenticio’, ese que paga las facturas aunque no te de realización personal.

A lo largo de mi vida he tenido casi de todo: trabajos que no me gustaban, otros que sí y otros que me apasionan. Fui educado en base a valores tradicionales y con el objetivo laboral de tener algo seguro, que me diera sustento y estabilidad. El estar en un trabajo que no me gustase era ‘ley de vida’.

Te cuento un poco de mi:

Soy hijo de padres supervivientes de la época ‘post Franco’, que disfrutaron en su apogeo laboral de las holguras de Felipe González. Aunque tuve mano dura, desde pequeño fui criado para buscar la comodidad y seguridad. Me educaron para lograr el trabajo ‘seguro’.

Mi objetivo desde muy joven debía centrarse en asegurarme un puesto de trabajo de por vida, con buenos ingresos y contrato fijo para así tener una buena jubilación. Con esto podía sentirme realizado. ¿Te suena familiar?

Nada más lejos de la realidad que viviría desde muy joven:

Al finalizar el bachillerato, estudié sólo 1 año de Bellas Artes apoyado por mi madre mientras mi padre no lo veía con buenos ojos. Mi salida al mercado laboral fue algo precaria, estuve en una pequeña imprenta como dibujante de la que salí al poco tiempo.

Después, a mi llegada a Canarias comencé a trabajar como merchandiser de ultramarinos en jornadas de más de 12 horas en el florecer de los hipermercados y por decir un ‘sí quiero’ a la oportunidad, seguidamente como escaparatista y ahí estuve 14 años. Esto me abrió muchas puertas a otros pequeños trabajos y aficiones. He sido diseñador y consultor web y desde hace un tiempo, he vuelto al retail como Director de Visual Merchandising.

Fue a mi vuelta al comercio textil y después de todos estos años de aprendizaje, trabajo y duro empeño que descubrí mi vocación, que es más que todos los oficios que he hecho. Para llegar a ésto han pasado más de 30 años.

Y al día que hoy, aunque siento que es mi vocación, siempre tengo ganas de aprender y dejarme tocar por otras profesiones.

Y por cierto, la jubilación habrá desaparecido para cuando me toque.

¿Trabajar en lo que te gusta? No lo supe hasta que probé varios trabajos, viví el día a día, dificultades y anécdotas en cada uno, porque además he sido camarero y hasta DJ.

¿Nos han enseñado a tener libertad para experimentar y descubrir nuestra verdadera vocación o por el contrario, a ser esclavos de la primera elección laboral?

Hay un dato muy interesante: 52% de los estudiantes españoles escoge su carrera por vocación, eso es lo que dice UNITOUR. Ahora me pregunto, qué porcentaje de esos estudiantes han sido preparados emocionalmente para elegir otro trabajo si lo que han estudiado no consigue llenar sus expectativas.

La generación mejor preparada — ‘Los Millennials o Generación Y’ — son en mi experiencia cercana los que más miedo tienen a equivocarse en cuanto a sus decisiones laborales. Por otro lado, he visto casos cercanos en la generación de mis padres, los ‘Baby Boomers’ donde se han llegado a depresiones reales por no tener la capacidad emocional de salir de un trabajo que no les gusta.

También cerca de mi, veo como muchos padres de la ‘Generación X’ — mi generación — no ofrecen un modelo claro a seguir a sus pequeños. Son padres modernos en apariencia que ante el panorama de cambios e inestabilidad laboral, lo que han resuelto es aferrarse al modelo tradicional aprendido de sus padres: buscar un trabajo seguro.

¿Una cosa es lo que hacemos como hijos y otra como padres? ¿Qué ideas están llenando las cabezas de la nueva generación?

¿Les estamos preparando para ser libres laboralmente o esclavos de un salario?

Los niños estarán mejor preparados para una adultez responsable y feliz si usted los deja ser independientes. Cuanto más los ayude a tener confianza en sí mismos, más competentes se sentirán ellos.

@yaqui en Medium

5 mentiras y 1 verdad que le dices a tus hijos sobre trabajar

Dentro de este panorama de inseguridad laboral todos somos ‘víctimas’ de la novedad, por primera vez en generaciones tanto padres como hijos están al mismo nivel de desconcierto, no hay respuestas ni verdades absolutas, sin embargo dentro del discurso diario entre padres e hijos hay frases grabadas a fuego.

Éstas son algunas de las que he escuchado en los últimos años:

1. Lo hago por ti. Después de 46 años en este planeta he escuchado diferentes versiones y todas se resumen en “no sé si lo podré hacerlo por ti, entonces lo hago por mi”.

Decirle a tu hijo que te sacrificas quedándote en un trabajo que no te gusta, en una vida que no te gusta, en una ciudad que no te da sino malas caras — y muchas de ellas son las que le enseñas tú a tu hijo — no es más que no tener valor de salir de tu zona de conocida. Como dice el refrán “Más vale malo conocido que bueno por conocer” ¿en serio? No te engañes. No le engañes.

2. Es por tu bien. Es posible que con el panorama que hemos vivido como hijos, como padres no sepamos bien qué es bueno o no para ellos. Ojo, me refiero a “quiero ser panadero en vez de abogado”, “quiero ser científica en vez de modista”. O el simple y contundente “mamá soy gay” (que para esto mejor escribir otro artículo aparte).

No dejar elegir y experimentar a nuestros hijos lo hacemos 10% por ellos y 90% por nosotros. Porque no sabemos todas las respuestas. Porque ante el nuevo escenario no sabemos qué hacer. Porque tú no puedes entrar dentro de las entrañas de las decisiones de tus hijos y evitar que se equivoquen o no.

Lo que haces es por tu bien.

3. Debes ganarte la vida. Como dice Alex Rovira “decir ganarse la vida es decir que la vida ya está perdida” de hecho es como si estuviéramos muertos. La vida está ganada desde que nacemos ¡porque nacemos! entonces DEBEMOS darle sentido a nuestra vida haciendo lo que nos gusta hacer, desarrollando nuestro talento.

Permite a tus hijos vivir su vida, explorar y explotar su talento.

4. Debes sacrificarte. O no. No se nos cría para disfrutar, sino para sufrir. Creemos que el sufrimiento vale la pena. Creemos que disfrutar el proceso es quitarle valor a lo que hacemos. Suena poco importante y de poco mérito decir “me lo estoy pasando genial”.

Pregunto: ¿crees que eres más creativo sufriendo o divirtiéndote?

5. Busca un trabajo seguro. No hay nada seguro, de hecho nunca lo ha habido. Nos han hecho creer en la antigua idea de seguridad de por vida: ‘trabajo — pareja — hijos’ como forma adecuada de continuar la especie, el clan o la herencia familiar. La familia tradicional no volverá. El trabajo seguro, tampoco.

1 Verdad y nada más que la verdad — o por lo menos en la que creo

Como dice Mark Morson “Tus padres son personas también” y como ellos nosotros buscamos nuestro rumbo, puede que ni ellos ni nosotros sepamos descifrar el futuro, pero lo que sí sabemos es la diferencia entre lo que nos gusta y lo que no.

Esta es la primera señal para comenzar a creer en lo que quieres hacer, a darlo todo por tu idea, sueño, invento o como lo quieras llamar.

Sabes, hay mil millones de maneras de vivir.

Tu ideal de éxito no es necesariamente el mismo que el mío, de hecho, esto hace que haya más oportunidades para todos ¿lo ves?

Algo que es más que importante que los estudios — si cabe decir — es la actitud, como bien enseña Victor Küppers en TEDx Andorra la Vella. Escúchalo todo por favor.

Por otro lado, la reconocida autora Louise Hay aporta muchas luces para quitarte lastre emocional a lo que haya sucedido en tu vida familiar. Ella dice “Tus padres hicieron lo mejor que podían hacer con el entendimiento y la conciencia que tenían. No podían enseñarte nada que ellos mismos no supieran” No les culpes de tus miedos, de tus errores. No les digas Uds. me hicieron esto.

Tú y sobre todo tus hijos, tienen la oportunidad de cambiar este paradigma de vida. Ellos y tú si se equivocan, pueden probar otras opciones hasta dar con la forma ideal de vida.

Equivocarse es simplemente un resultado diferente a lo que tenías planeado.No es más que eso.

El Boss. Seguirá siendo… él mismo

Deja que el propósito encuentre el oficio. Puedes perfeccionar tu oficio y dejar que el propósito te encuentre, pero no puedes perfeccionar tu propósito y esperar que el oficio o arte te encuentre.

Bruce Springsteen

Trabajar en lo que te gusta, no es trabajar es VIVIR tu ideal de vida

Es desarrollarte como ser humano, dejar que tu creatividad y conocimiento hagan mejor la vida de las personas que te rodean, sean 200 ó 2.000.000.

La verdad es que muchos de nuestros padres quisieron hacer su sueño y no supieron cómo. Aunque eso sí, otros si lo hicieron y son personas felices y realizadas.

Tú y tus hijos tienen ahora un entorno con más posibilidades, aprovéchalas. Deja que las aprovechen.

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